Quiero una sociedad que no aprenda a apartarnos

La educación «inclusiva» no es un sueño, una ilusión o cuatro que nos hemos puesto a sermonear sobre ello porque creemos que es lo mejor para nuestros hijos.

No nos confundamos, hay una ley que no se cumple desde el año 2008, que hasta ahora se ha violado sistemáticamente y que muchas familias no han tenido opción y han pasado por tribunales para que ese derecho sea reconocido y algunos lo han conseguido, eso sí, con muchas fatigas y esfuerzo económico.

Otras familias han sufrido constantes rechazos hacía sus hijos con diversidad funcional en las escuelas de hoy en día, otras se han marchado, sin querer, a colegios de educación especial porque el trato recibido no era el correcto y otras se han ido por voluntad propia, también respetable. Lo que sí es verdad es que conozco a muy poquitas que tengan un trato adecuado y se quieran marchar.

Testimonios

Hablamos de DERECHOS HUMANOS reconocidos por la ONU:

Artículo 24, Convención Derechos Personas con Discapacidad (Ratificada en España en 2008)

LOS ESTADOS PARTE ASEGURARÁN UN SISTEMA DE EDUCACIÓN INCLUSIVA A TODOS LOS NIVELES.
Al hacer efectivo este derecho asegurarán que las personas con discapacidad no queden excluidas del sistema general de educación.

En todo este barullo de elegir un sitio u otro nos olvidamos de que las leyes están para cumplirse, de que, al menos, hay que intentarlo como lo hicieron otros movimientos. Nos dejamos llevar por titulares sensacionalistas, muchas veces sin leer el contenido. Nos alarmanos y nos dá miedo algo que no existe. Los intereses económicos o políticos son la mayor prioridad, las familias quedamos en segundo plano, esa es mi opinión.

Las escuelas públicas deben acoger y EDUCAR a cualquier niño independientemente si tiene diversidad funcional, si es gitano, pobre o extranjero, etc . TODOS y cada uno de ellos tienen que ser aceptados, lo dice la ley que he puesto arriba, no lo digo yo.

Quiero y lucho por una sociedad que acepte las diferencias, una sociedad que no aprenda a apartarnos. Quiero que cuando mi hijo tenga 30 años no vea normal separar a las PERSONAS por sus limitaciones, condición, raza, sexo o cualquier otra cosa. Las personas no se separan o clasifican.

Quiero que no me echen de un bar porque voy en silla de ruedas , por ejemplo, y todo esto se aprende conviviendo con las diferencias. Hace unos días tres niñas miraban a mi hija como si fuese un bicho raro, si hubiesen convivido con ella no lo harían y ojo, no pretendo exponerla para que otros aprendan sino que creo que es beneficioso para las dos partes.

De lo que aquí se habla es de una TRANSFORMACIÓN COMPLETA DEL SISTEMA. No de un «sí» o un «no», sino de un cambio grande donde TODOS, sin ninguna excepción, puedan beneficiarse.
Esto es lo que a mí me representa y por lo que lucho. Si algún día llega a conseguirse, que eso depende de muchas cosas ajenas a mí, posiblemente mi hija será mayor y no lo disfrutará pero sí los hijos de muchos.

El futuro depende de todos nosotros y como madre haré lo que pueda para que cuando me vaya se quede un poquito mejor que como me lo encontré. En la escuela es donde se debe iniciar ese cambio para que TODOS seamos reconocidos como personas, con todo lo que eso conlleva.

Quiero dejar muy claro que mi postura no juzga a ninguna familia que en su día decidió la educación especial para su hijo, esa nunca ha sido ni será mi intención.

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