La humildad

«Había una vez un grupo de obreros que trabajaban duramente para sacarse un sueldo escaso al mes. Hacía mucho frío y todos los días comían en un comedor prefabricado sin ningún tipo de calefacción, es decir, como en la calle. Uno de ellos no dejaba de pedir esa mejora, una simple estufa que aliviara el frío la hora de la comida.
Un día, este mismo obrero, tuvo que ir al despacho de su jefe que estaba totalmente climatizado
a pedir un plano. Este señor le recriminó su actuación por no dejar de pedir algo para no pasar tanto frío durante la comida y el obrero, para no perder el sueldo con el que alimentaba y vestía a su familia, se calló y marchó.»

Qué fácil es recriminar algo a alguien cuando se está calentito desde ahí arriba, cuando hacía falta quitarse el abrigo para poder estar bien. Qué fácil es recriminar algo cuando lo tienes todo y además esas personas dependen de tus decisiones.
El Sistema Educativo actual también es así en muchas ocasiones y con muchas familias.

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